Grupo de capoeira Extremeño Ebano.


    Examen de formatura o graduación de mestre Bimba.

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    loren

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    Examen de formatura o graduación de mestre Bimba.

    Mensaje  loren el Sáb Mar 03, 2012 4:06 am

    Mestre Bimba decía que el alumno que recibe tres clases por semana, debe estar listo para graduarse en seis meses y que una vez alcanzada la formatura, ya está listo para empezar realmente el camino de la capoeira.

    Niveles de mestre Bimba:
    El mestre Bimba siempre afirmó que la mayor diferencia de la capoeira regional era su manera de enseñanza, enseñaba a los alumnos nuevos los movimientos básicos para la práctica e inculcaba las nociones de asociación, de autoconfianza, de esquiva, etc… Una vez que el alumno novel había aprendido esos movimientos básicos, podría ser aceptado o no por la congregación de los capoeiristas gracias al bautizo, donde recibía su primer mote y su primera graduación;

    *El pañuelo azul representaba a los alumnos formados.

    *El pañuelo rojo era para los formados y especializados.

    *El pañuelo amarillo a los alumnos que pasaban por el curso de armas.

    *El pañuelo blanco era designado únicamente para los maestros.

    Después de la primera graduación, mestre Bimba comenzaba con la enseñanza de las técnicas más avanzadas, como el floreo, las secuencias de defensa personal y muchas otras, lo que hacía pensar que el aprendizaje de la capoeira era infinito, ya que como el mismo decía, los golpes básicos de la capoeira son siete, y de esos siete se pueden realizar otros siete más y así consecutivamente, siendo cualquier movimiento del cuerpo aceptado dentro de una roda, siempre que valla al son del berimbau y mantenga el ritmo de la ginga.

    Pruebas para acceder a la graduación de mestre Bimba:
    Bimba preparaba personalmente a sus alumnos para la graduación. Durante el transcurso de cuatro días de pruebas, los estudiantes tenían que ser capaces de realizar todos los movimientos que les pedía. Les comentaba que en el pasado, los estudiantes eran obligados a derribar a golpe de bençaô el tronco pesado de un árbol, cuya base era circular. Después de las explicaciones Bimba tenía como costumbre realizar un ejercicio de prueba. "Los niños se pasan toda la mañana tratando de derribarlo", decía riendo. "Algunos de ellos acababan con los pies muy hinchados."
    Bimba creó varios métodos de entrenamientos para la graduación de los alumnos. Cuando él era joven, mandaba a sus alumnos a lanzarle piedras desde cierta distancia, que las esquivaba mediante movimientos de capoeira "De vez en cuando una piedra me golpeó" decía, "Si quieres hacer una tortilla, tienes que romper algunos huevos.". Indicaba de este ejercicio, que era bueno para el desarrollo de los reflejos.

    Otro ejercicio de entrenamiento que usaba, consistía en atar una hoja de afeitar o un cuchillo a un extremo de una cadena y el otro extremo atarlo a la rama de un árbol, a continuación, mestre Bimba impulsaba la hoja de afeitar o cuchillo para que permaneciera balanceándose hacia atrás y adelante, el ejercicio radicaba en evadirse del arma con movimientos de capoeira.
    El último domingo del periodo de exámenes, al final de la sesión, Bimba anunciaba los nombres de los alumnos que habían pasado las pruebas, de tal modo que para el día de la graduación sabían hacer veintitrés movimientos de ataques.

    El ritual de la formatura:
    Mestre Bimba creó para su academia la formatura o ceremonia de graduación, que representaba uno de los momentos más importantes para un estudiante de capoeira regional. Formó un grupo de élite al que todos los estudiantes aspiraban a unirse en algún momento. La formatura era un día especial para el maestro y sus alumnos, y más aún para aquellos estudiantes que están en proceso de graduación.
    Cuando los alumnos y sus madrinas estaban colocados alrededor de la roda, mestre Bimba tocaba un silbato que significaba que el ritual acababa de comenzar. El evento se iniciaba con una demostración de capoeira regional por parte de algunos de los alumnos graduados. Bimba se mantenía a un lado de la roda para cantar acompañado de un berimbau y dos pandeiros. Cada pocos minutos el mestre hacía entrar a dos jugadores nuevos, y al cabo de varios juegos, mandaba a que el orador pronunciara unas palabras. La figura del orador servía para contar a la audiencia la breve historia de la capoeira regional, la vida de mestre Bimba, una explicación general de la capoeira y el ritual de la formatura. El papel del orador recaía sobre uno de los mayores. Cuando el orador terminaba su presentación, el mestre llamaba al paraninfo, que es el encargado de distribuir las medallas a los graduados y los pañuelos a las madrinas.
    El paraninfo colocaba una medalla en el lado izquierdo del pecho de cada uno de los formados, y a cada madrinha que acompañaba a un alumno, le ponía un pañuelo alrededor del cuello. El pañuelo era una manera de rendir homenaje a los capoeiristas del pasado, que llevaban pañuelos de seda para protegerse de los ataques con cuchillos o navajas de sus enemigos. Mestre Bimba expresaba que una cuchilla de afeitar no cortar a través de la seda.

    El Mestre llamaba uno por uno a los formados nuevos, y les solicitaba que demuestran varios golpes. Los alumnos no debían cometer errores, y su habilidad en la ejecución de los golpes era una fuente de satisfacción porque así demostraban su nivel de competencia en la capoeira. Si uno de los estudiantes cometía un error, algo que no era habitual, recibiría una multa de entre seis y doce cervezas o barbadás mulher (bebida que elaboraba el propio mestre Bimba), que tenía que comprar para los formados mayores después de la ceremonia, además de tener que repetir el movimiento hasta que lo ejecutara bien. Más tarde los estudiantes realizar las secuencias de cintura desprezada, donde les correspondía demostrar que sabían caer correctamente.

    Una vez terminada las secuencias de cintura desprezada, llamaba a los nuevos formados de dos en dos para efectuar un juego de floreio, el cual tenían que terminar con sus ropas completamente impecable, en homenaje a los capoeiristas del pasado que jugaban en los festivales de Bahía vestidos de blanco, y que no podían permitirse ensuciar la única ropa que poseían para ir a la iglesia los domingos. Cuando finalizaba el juego de floreio, Bimba daba una serie de consejo a los nuevos formados. Sus alumnos dicen que mestre Bimba poseía una fuente inagotable de sabiduría, que había ganado a través de una vida de malicia y de malandragem. Había adquirido una gran cantidad de conocimientos en sus más de setenta años, y los compartió con sus alumnos de forma gratuita. Mestre Bimba enseñaba más que capoeira, enseñaba como vivir bien.
    Una de las últimas pruebas, que realmente era la prueba del bautismo, consistía en que cada nuevo formado tenía que jugar con un formado más viejo. En esta prueba el nuevo formado debía defender la medalla de su pecho intentando que el viejo formado no se la quitara, lo cual era muy difícil debido a la diferencia de nivel entre ambos. El formatura terminaría con una roda abierta al son del berimbau y el pandeiro, a continuación se bailaba samba de roda. Pero para completar el ritual, el nuevo formado tenía que esperar a la próxima vez que se jugara Iuna, donde sólo podían jugar los formados más viejos.

    Pulsa aquí para ver los consejos de mestre Bimba.

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